lunes, 14 de diciembre de 2009

LA LUZ DE BELÉN


“No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús” así proclama el evangelio del día 8 de Diciembre, festividad de la Inmaculada Concepción de María. En nuestro templo se ofició la misa solemne que presidió de nuevo, después de algún tiempo sin hacerlo, la imagen de la Purísima adornada con blancas flores de pureza. Bella estampa para una mañana que concluyó con la inauguración del belén parroquial, recuperado el pasado año gracias a un grupo de hermanos cofrades del Silencio.
La principal y más llamativa novedad de esta edición era la presentación de un belén cerrado que permitiera una mejor ambientación de las escenas y un mayor lucimiento general del montaje. La composición, que ocupa la capilla de María Santísima de la Amargura, la forma en su parte central lo que es propiamente el belén, flanqueado a ambos lados por los renovados dioramas de la Anunciación a María y la Huída a Egipto.
Este año también se incluyeron en primer plano figuras más grandes de 35 cm, todas de la escuela de Olot, algunas de las cuales recuperaron su esplendor gracias a las labores restauradoras de varios hermanos.
Con una nueva iluminación general, nuevas edificaciones hechas en nuestro improvisado taller, plantas naturales, arena y piedras se consiguió dar forma y credibilidad a nuestra particular visión del pueblo de Belén, que animo a visitar y contemplar hasta el 2 de Febrero, celebración de la Presentación del Niño Jesús en el templo.
Vaya desde aquí la enhorabuena a todos los que se implicaron en el proyecto, porque la recompensa es gratificante y permite que en la Corte vuelva a irradiar la luz que desprende ese hermoso niño cuando cada mes de Diciembre nos brinda una sonrisa y nos recibe contento si humildes y fervorosos le entregamos un beso.